Con más de 85.000 habitantes asentados principalmente sobre terrazas fluviales y depósitos aluviales del Biobío, Chiguayante presenta una geología que no siempre se refleja en los planos. La calicata exploratoria sigue siendo el método más directo para resolver esa incertidumbre: una excavación puntual que permite al ingeniero geotécnico observar la estratigrafía, tomar muestras inalteradas y evaluar la competencia del terreno antes de decidir el tipo de fundación. En nuestra especialidad, cuando se trabaja cerca de la cota del río o en laderas con rellenos antrópicos no consolidados, complementar la inspección visual con un ensayo de penetración CPT aporta un perfil continuo de resistencia que la calicata por sí sola no alcanza en profundidad.
Una calicata bien interpretada en los suelos aluviales de Chiguayante equivale a una radiografía directa del perfil que sostendrá la obra.



