En Chiguayante vemos a menudo terrenos que lucen firmes en superficie pero esconden arena limosa suelta a pocos metros. La terraza fluvial del río Biobío dejó depósitos que cambian cada 50 metros. El sondaje SPT nos da el número de golpes real, metro a metro. Sin ese dato, calcular la capacidad de soporte es adivinar. Trabajamos con equipo de perforación mecánica que atraviesa gravas y bolones típicos de la zona. La norma NCh1508 rige el procedimiento completo. Cada muestra se extrae con cuchara partida y se sella para laboratorio. El resultado es un perfil de resistencia que el calculista usa directo en el diseño de fundaciones.
Un perfil SPT mal interpretado en Chiguayante puede llevarte a subdimensionar la fundación en un suelo clase D o E según NCh433.



