En la ribera norte del Biobío, las terrazas fluviales de Chiguayante enfrentan un desafío constante: cortes de hasta 18 metros en laderas de arena limosa para construir condominios. La temporada de lluvias de 2023 dejó tres deslizamientos superficiales en la comuna, todos en taludes sin drenaje francés. Nuestro equipo modela estos escenarios con Slide2 y PLAXIS, simulando la saturación del estrato superior durante eventos de precipitación intensa. El ensayo de corte directo sobre muestras inalteradas extraídas con tubo Shelby es el punto de partida, pero la clave está en la exploración con calicatas para identificar paleocanales de arena que reducen la cohesión del macizo. Cada análisis entrega un factor de seguridad acorde a la NCh1508, discriminando entre falla rotacional y planar según la morfología del cerro.
El factor de seguridad mínimo en Chiguayante no es negociable: 1.5 para condición estática y 1.05 para condición sísmica, según la práctica regional del Biobío.



